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CROQUETAS DE ESPINACAS, GAMBAS Y HUEVO

Uhmmmmm, mira que nos gustan las croquetas, son irresistibles, da igual de carne, pescado, sobras o como son las que hoy vamos a hacer, de verdura, marisco y huevo, "casi ná", menuda fuente de vitaminas y energía que nos vamos a tomar. Las espinacas son imposibles para mis hijos y eso que se las hago de mil maneras, pero esta es la única forma que les gustan.
Yo les he puesto gambas peladas congeladas que tenia en el congelador, pero podéis sustituirlas por jamón serrano, pavo o un sinfín de combinaciones.
Para los chicos es un buen camuflaje y cuando las prueben les van a encantar.







Ingredientes:

● 150 gr. de espinacas frescas
● 100 gr. de gambas peladas congeladas
● 1 huevo
● 1 cebolla
● 500 ml. de leche desnatada (siempre que puedo resto calorías, jjjjjj)
● 4 cucharadas grandes de harina (le he puesto integral)
● Aceite de oliva virgen extra
● sal
● 1 pizca de nuez moscada
● pan rallado
● huevo

Vamos a la receta ...

Ponemos a cocer el huevo.

Aparte, en una olla con agua y sal, añadimos las espinacas cuando el agua rompa a hervir y las dejamos cocer 10 minutos.



Cuando esten cocidas las espinacas, ponemos a escurrir para que suelten todo el agua.

En la batidora ponemos unos 75 ml. aprox. de aceite de oliva virgen extra y la cebolla a trozos.

Pasamos por la batidora (en vez de rallar la cebolla, yo la paso por la batidora).

Todo esto lo ponemos en una sartén a freír, cuando la cebolla este pochada, añadimos la harina, sal y nuez moscada y vamos dando vueltas con las varillas para que no se formen grumos.



Mientras removemos vamos añadiendo poco a poco la leche y ligando la masa.

Cuando esté toda la leche incorporada, le añadimos las gambas a trozos pequeños y removemos un poco con las varillas.

Después ponemos las espinacas y seguimos removiendo hasta que estén bien incorporadas.



Ya solo queda poner en la bechamel el huevo duro picado, removemos un poquito y cuando la masa empiece a desprenderse de la sartén, es que hay que retirar del fuego.



Ponemos la bechamel en una fuente plana y extendemos.

Tapamos con film y metemos en el frigorífico hasta el día siguiente.

Al día siguiente, con dos cucharas le damos forma a la croqueta y pasamos por huevo y pan rallado.

Esta bechamel es blandita, pero luego el bocado es mas sabroso.



Las freímos en aceite de oliva virgen extra.

Ya veréis, si las ponéis en una fuente.......seguro que no queda ni una!!!

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