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POTAJE DE GARBANZOS CON PANECILLOS DE BACALAO Y ESPINACAS

Típico potaje de Cuaresma que siempre se hacia en casa tanto para los días de vigilia como para Semana Santa. Los ingredientes principales son garbanzos puestos en remojo la noche anterior, espinacas y unos panecillos fritos hechos con bacalao desalado durante 24 horas. Es una receta muy jiennense, recuerdo desde mi niñez que la hacia mi abuela Mercedes, la tía Carmen y mi madre. En Bailen se prepara este mismo potaje pero los panecillos van sin bacalao, son panecillos hechos con pan de pueblo que dejan en huevo y baten con ajo y perejil hasta que se forma una masa y se pasa por harina para freír. Qué plato de toda la vida mas bueno y cuantos recuerdos me trae, sólo el olor que desprende cuando se está cocinando, me lleva a recordar momentos de mi infancia en casa de la abuelita Mercedes. El bacalao con el que se hacen los panecillos debe ser en salazón y puesto en agua la noche anterior para desalar y aunque hay muchos tipos de bacalao, fresco en su punto de sal, etc...a mi particularmente me gusta con una buena bacalá en salazón, ya que  le da un sabor muy especial a los panecillos y potaje. Suelo hacer panecillos de más para que se los coman fritos sin añadirlos al potaje.





Ingredientes:

● 200 gr. garbanzos secos
● 1 cebolla
● 3 dientes de ajos
● 100 gr. espinacas
● 1 hoja de laurel
● aceite de oliva virgen extra
● pimentón dulce de la vera

■ Para los panecillos:

● 250 gr. bacalao en salazón o si prefieres congelado o fresco
● 3 dientes ajos
● 2 huevos
● 4 cucharadas de pan rallado
● perejil
● sal
● aceite de oliva virgen extra


Vamos a la receta...

Ponemos en remojo los garbanzos la noche anterior.

El bacalao si es en salazón seco, se pone en remojo la noche anterior y por la mañana se le cambia el agua de nuevo hasta que hagamos los panecillos.



Escurrimos los garbanzos y los ponemos con agua,cabeza de ajos, cebolla, laurel, sal y un chorrito de aceite de oliva en la olla a presión......la cantidad  de agua es el doble que de garbanzos.

Cerramos la olla y llevamos al fuego alto a tope de presión durante 15 minutos.
Pasado este tiempo cuando pierda la presión abrimos la olla y quitamos la cebolla, la cabeza de ajo y la mitad del agua.
Mientras escurrimos el bacalao,  los secamos y dezmenuzamos.

Machacamos los ajos junto con el perejil y en un recipiente batimos lo majado, huevos, bacalao desmigado, pan rallado y pizca de sal.



Con la ayuda de dos cucharas cogemos montoncitos y los pasamos por huevo y pan rallado y freímos en aceite de oliva virgen extra.....tiene que costar un poquito porque la masa es blandita para que salgan panecillos esponjosos.

Después de frito ponemos en papel absorbente para que suelte la grasa y apartamos.



En una sartén con aceite de oliva virgen extra, freímos 2 rebanadas de pan de pueblo.....puede ser del que le llamamos kilo en Bailén o tipo candeal y apartamos en el mortero.

En este mismo aceite freímos 3 dientes de ajo, sacamos y al mortero junto con el perejil y machacamos.

Quitamos la sartén del fuego y ponemos 2 cucharadas de pimentón dulce de la vera en el aceite donde hemos frito el pan, removemos pero sin poner en el fuego porque se quema enseguida el pimentón y añadimos al mortero con la ayuda de un poquito de agua.



Ponemos en la olla donde están los garbanzos, todo lo que hemos majado en el mortero, junto con las espinacas crudas y dejamos 15 minutos hirviendo a fuego alto.



Añadimos los panecillos de bacalao y dejamos 5 minutos a fuego bajo.

Que os parece este potaje de Vigilia para la vuelta de las procesiones???

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